Síguenos
  • facebook-square
  • Instagram Basic Black
  • Twitter Square

Suscríbete para Obtener Actualizaciones

© 2015 por ESTUDIO DE ACTORES. Proudly created with Wix.com

Subscríbete para recibir notificaciones de nuestras clases, promociones, talleres y presentación de obras.

Dirección
Encuéntranos

Manabí 829 y Benalcázar, Quito 170401

Ecuador

 

info@estudiodeactores.net

RESERVAS

Tel: +593 (02) 3152733

Niveles de Dificultad.

 

Los alumnos son miembros del taller durante tres años. Su permanencia y finalización en el estudio es también fruto de un análisis compartido entre maestro y ellos mismos.  Durante estos tres años, el diálogo pedagógico se asienta en la práctica escénica, el ensayo de escenas de gran dramaturgia, tres por año de trabajo y tres por nivel de dificultad. El nivel de dificultad está divido en una percha conceptual que lo limita en Naturalismos, Realismos y Estilos.

Naturalismos.

 

En los Naturalismos el alumno aprende a construir el vínculo con el otro actor mientras este proceso les construye como personajes; a enunciar el objetivo que les permite disparar, con un cuerpo en disposición e impulsivo, acciones que se intercambian en conflicto con el otro; a sostener el conflicto en una dinámica donde el actor vivo es el actor que habita la pregunta y no trabaja para la respuesta; a incorporar la palabra del texto como un momento superior que “calza” en el trabajo accional y que soporta el conflicto que la palabra enuncia.

 

Los conflictos naturalistas son aquellos conflictos que se parecen a los “conflictos de la vida” de los actores, los personajes hablan en lenguaje contemporáneo y cercano, y el distanciamiento se muestra como una dificultad a superar..

Realismos.

 

En los Realismos el conflicto es similar a los naturalismos, con algunas variedades. El alumno, por tanto, tiene que emplear la experticia que ha ganado en su paso por los Naturalismos y pasarla por los filtros del distanciamiento que los autores proponen. Es el momento de plantear el objetivo y buscar las acciones en un cuerpo y un espacio que no es tan cercano con “la verdad de la vida” de los actores y tiene más que ver con una construcción poética de la realidad, como el calor extremo, una época distinta a la actual, un entorno conflictivo como una ciudad, una estación invernal o un contrato social en desuso. Los realismos son como la vida, pero como si un filtro de color se superpusiera entre nuestra vista y la realidad, cambiándola en algún aspecto. En los realismos, el cuerpo del actor empieza a aparecer como una construcción “distinta” al cuerpo de la vida. Esto ocurre ya desde los Naturalismos, pero en esta etapa superior, la composición corporal atraviesa la búsqueda de acciones y la construcción del espacio físico donde se desarrolla el conflicto, alterando y tiñendo a éste de un color especial o particular.

 

Son dramaturgias realistas las más que tienen que ver con el teatro moderno (Chéjov, Ibsen, Strindberg, etc) y también las dramaturgias de vanguardia donde el constructo literario no llega a ser predominantemente poético en su expresión, por ejemplo el teatro del absurdo, pero no el teatro poético que pertenece al siguiente nivel de dificultad.

Estilos.

 

Los Estilos son el nivel superior y último del trayecto pedagógico del alumno-aprendiz. Comprende el distanciamiento total de “la verdad de la vida” contra una verdad escénica que está soportada por una construcción literaria que determina una estructura en contraposición formal. La búsqueda de acciones, la construcción del cuerpo y del entorno son espacios superlativos de trabajo ya que los conflictos también entrañan dimensiones distantes y extremas.

 

Son dramaturgias de los Estilos todo el teatro barroco Inglés, Francés, Italiano o Español, el teatro poético, el teatro clásico griego y romano.

 

La palabra, por tanto, está enunciada como contenedor de significados, pero sobretodo como significante y su afloramiento interpela a la búsqueda de acciones y el actor tiene que hacer que ambos espacios de trabajo confluyan en un punto de inflexión donde la palabra aparece como una forma distinta de acción sostenida por un cuerpo en clave trágica o épica. Un cuerpo total que expresa esa palabra mientras ella mismo lo construye y construye el conflicto.