Tarifas
En puerta (general)
15 USD
Preventa
12 USD
Preventa + Vino y Galletas 15 USD
15 USD
Tarifa subvencionada para alumnos de teatros independientes, alumnos de la FAUCE *, miembros del Atelier del Espectador o trabajadores precarizados
4 USD
Tarifa reducida de Estudiantes, Tercera Edad y Discapacitados **
50% de descuento
7.5 USD
Tercera edad, con planilla de servicio básico de los barrios de San Juan y El Tejar
GRATIS
* Los estudiantes de la FAUCE y de escuelas de teatro independientes interesados en acceder a la tarifa especial deben pedir a sus respectivos profesores contactarse con la Taquilla del EA y enviar un listado de alumnos.
** Los estudiantes deben presentar carné universitario vigente, adultos mayores deben presentar su cédula y discapacitados carné CONADIS

del 10 de abril
hasta el 31 de mayo
Los imbéciles están de testigo
de Andrés Caicedo
Adaptación y versión
Felipe Cucalón y Juan Sebastian Ruales
Felipe Andrés Cucalón hace PEDRO
Juan Sebastián Ruales hace PABLO
Música
Again
Archive
You All Look The Same To Me (2002)
Hangman Records / Southside Studios, Londres
Sencillo publicado en 2002
Composición: Archive
Voz: Craig Walker
Guitarra y armónica: Danny Griffiths
Bajo y programación: Darius Keeler
Una producción de
LA CANTERA DEL ESTUDIO DE ACTORES
Arte general
Tadeo Lugo
Fotografía
Duvver Kirchenbug
Asistencia de iluminación
Guillermo Guerra
Videoteca hemerográfica
Ismael Espinoza
Video Edición
KAENUS
Asistente de dirección y Espacio sonoro
Mateo Yacelga
Dirección General
León Sierra Páez
Duración, 60 minutos
La Cantera del Estudio de Actores presenta Los Imbéciles están de testigo, de Andrés Caicedo, estreno absoluto nacional.
La Cantera del Estudio de Actores elige sus textos como quien elige una trinchera: con convicción y con urgencia. No cualquier texto, no cualquier momento. Los imbéciles están de testigo, de Andrés Caicedo, llega ahora porque ahora lo necesitamos — en un Ecuador que ha superado con creces la violencia que inspiró su escritura.
Creemos en el ensayo como lugar de verdad. En el trabajo técnico riguroso, en la tradición stanislavskiana como herramienta viva para habitar la contradicción humana sin resolverla fácilmente. En las largas temporadas porque el teatro no es un acontecimiento: es una conversación que se sostiene en el tiempo.
Frente a la pasividad que el miedo instala en los cuerpos y en las calles, el actor que trabaja, que duda, que busca, que falla y vuelve — es ya un acto político. No porque lo declare, sino porque lo practica.
Este es el teatro que nos importa: el que incomoda sin adoctrinar, el que nombra sin resolver, el que convoca a la sala a quienes todavía creen que reunirse en la oscuridad a mirar juntos una verdad incómoda, vale la pena.



¿De qué trata la obra?
Pedro y Pablo no tienen nada que hacer.
O peor: tienen todo lo que su mundo les ofrece — unas chicas esperando, una nave para la noche, el cine como destino — y no les alcanza para nada.
En un escenario vacío que podría ser cualquier esquina, cualquier tarde, estos dos hablan. Discuten, se insultan, se necesitan. Uno quiere salir, el otro quiere quedarse a mirar a los imbéciles — nosotros — que los observamos desde la sala.
Caicedo los escribió en 1967. La adaptación los trae a Quito, ahora, con traje negro, camisa blanca y corbata azul. El uniforme de seguridad: el pueblo puesto a cuidar al poder.
Lo que no cambia: la angustia de existir en una ciudad que te produce y te ignora, el deseo sin objeto, la lucidez que no sirve de nada, la amistad como único territorio habitable — y aun así, insuficiente.
Al final, Pedro se va donde Patricia. Pablo se queda solo. Luego corre a alcanzarlo.
La causa está perdida.
Pero solos, todavía más.
León Sierra Páez

Más de veinte obras escénicas producidas, dirigidas o actuadas en Ecuador y España. Para el teatro ha dirigido, entre otras obras, Años 90, Nacimos para Ser Estrellas, de La Tristura, Palabradoum, de Jorge Enrique Adoum, La Noche Justo Antes de los Bosques, de Bernard-Marie Koltès, Herida, de Bernardo Cappa, De pequeño me llamaban Margarita, de Chistopher Durang y La Voz Humana, de Jean Cocteau. Asistente de dirección de Jorge Eines en Dandin o la mujer que se atreve, de Moliere, Los paraísos perdidos de J. L. Borges y La gaviota, de Chejov. También ha sido asistente de dirección en Love’s Lavours Lost, de Shakespeare, dirigida por Carlos Marchena. Ha interpretado papeles en largometrajes, mediometrajes, publicidad y series televisivas en Ecuador y España. En el teatro ha intervenido en obras como EXODODEDOSEXOS, de Juan Carlos Cucalón Desinsectación, de Marcelo Bertuccio y Bernardo Cappa; Cuadro de asfixia, de Rafael Spregelburd; Églogas, de Juan del Enzina, y Esperando a Godot, de Samuel Beckett o El Principio de Arquímedes de Josep Maria Miró.
Durante los dos años posteriores a su salida, nuestros graduados tienen derecho a proponer montajes escénicos dirigidos por un maestro de nuestra planta. Esta etapa promueve un trabajo interdisciplinar, y acompañado, en lo que entendemos como un enlace entre la formación y el mercado laboral. Son montajes teatrales con el apoyo de seminarios sobre conocimientos escénicos con los que los actores se enfrentan en la vida laboral (producción, escenografía, promoción, vestuario, maquillaje, gestión de públicos). Los montajes se programan en el teatro del ESTUDIO DE ACTORES por una temporada de 2 meses o más, que equivale a 24 funciones.
La Cantera del Estudio









